La Consulta
La Consulta de Terapia Breve Estratégica: confianza, claridad y resultados
En la consulta de terapia breve estratégica, el primer y más importante objetivo es resolver con rapidez los problemas o trastornos mentales que resultan intrusivos y afectan negativamente la vida de la persona, así como la de quienes le rodean. Para lograr este propósito, se propone un plan de intervención conciso que suele contemplar unas diez sesiones —excepto en casos específicos, como la anorexia— en las que se establecen tareas y prescripciones concretas.
Un enfoque centrado en la confianza y la colaboración
La naturaleza de la terapia breve estratégica requiere un compromiso entre el profesional y el consultante, de modo que ambos trabajen conjuntamente en seguir las directrices acordadas. Si después de varias sesiones no surgen cambios significativos y se observa una falta de adaptación a las prescripciones, el profesional opta por detener la intervención. Esta decisión se basa en una ética clara: si el terapeuta no puede ayudar a mejorar la situación, es preferible no prolongar el proceso y evitar convertirse en “cómplice” del problema.